Burkina, la tierra roja
Lo primero de todo pedir disculpas por no informar antes, al haberse ido nuestro Cervantes particular a la par que ha aumentado nuestro cansancio y nivel de perreo, nos hemos dado cuenta de lo mucho que nos cuesta sentarnos a narrar lo que nos va sucediendo.
Pasamos unos días en Burkina Faso como comentábamos en el ultimo post.
Burkina te recibe amablemente en su frontera. Los policías y la aduana son muy simpáticos y eficaces, en apenas 20 minutos dejamos Mali y emprendemos ruta hacia Bobo Dioulasso, un apunte, como ya nos informaron en la embajada el visado en frontera cuesta el doble y confirmado que no se precisa passavant para el vehículo.
Las carreteras están en buen estado, hasta hemos visto los primeros “quitamiedos” tras miles de kilómetros por África. Al igual que en Mali existen peajes, el precio no llega a un euro y no son numerosos, el principal inconveniente es detenerte y esperar para pagar.
Llegamos a Bobo para descubrir una ciudad muy bonita y sobre todo desarrollada en comparación con las que hemos visto este último mes.
La mayoría de las calles principales patas arriba porque están instalando un sistema de alcantarillado subterráneo, algo común en nuestro país pero extraordinario por aquí, las calles son de arena rojiza, los vehículos convierten el aire en una nube de polvo que te invade sin dejar rincón a salvo. Vemos teatros, polideportivos, teatros, varios museos, edificios muy cuidados en general, negocios prósperos, especial relevancia los barrios de artesanos tanto de la madera como del metal, percibimos que esta sociedad tiene ganas de progresar, algo que desgraciamente no hemos sentido en otros países. Continue Reading »



