Archive for Septiembre, 2010

Burkina, la tierra roja

Lo primero de todo pedir disculpas por no informar antes, al haberse ido nuestro Cervantes particular a la par que ha aumentado nuestro cansancio y nivel de perreo, nos hemos dado cuenta de lo mucho que nos cuesta sentarnos a narrar lo que nos va sucediendo.
Pasamos unos días en Burkina Faso como comentábamos en el ultimo post.
Burkina te recibe amablemente en su frontera. Los policías y la aduana son muy simpáticos y eficaces, en apenas 20 minutos dejamos Mali y emprendemos ruta hacia Bobo Dioulasso, un apunte, como ya nos informaron en la embajada el visado en frontera cuesta el doble y confirmado que no se precisa passavant para el vehículo.
Las carreteras están en buen estado, hasta hemos visto los primeros “quitamiedos” tras miles de kilómetros por África. Al igual que en Mali existen peajes, el precio no llega a un euro y no son numerosos, el principal inconveniente es detenerte y esperar para pagar.

Llegamos a Bobo para descubrir una ciudad muy bonita y sobre todo desarrollada en comparación con las que hemos visto este último mes.
La mayoría de las calles principales patas arriba porque están instalando un sistema de alcantarillado subterráneo, algo común en nuestro país pero extraordinario por aquí, las calles son de arena rojiza, los vehículos convierten el aire en una nube de polvo que te invade sin dejar rincón a salvo. Vemos teatros, polideportivos, teatros, varios museos, edificios muy cuidados en general, negocios prósperos, especial relevancia los barrios de artesanos tanto de la madera como del metal, percibimos que esta sociedad tiene ganas de progresar, algo que desgraciamente no hemos sentido en otros países. Continue Reading »

Tenìa que pasar

Tras un breve paso por un lentísimo ciber en Bougouni para colgar nuestro último post zarpamos, a ritmo del Camarón, hacia Burkina Faso.

Como en cada etapa en la que preveíamos llegar a un nuevo país, las ilusiones estaban por la nubes.

Entonces a 25 km de Sikasso sentimos en nuestras carnes esa situación que tantas veces habíamos visto pasar de largo a través de las ventanillas de Kybuengo y que tan normal es en África; Nos quedamos tirados en la carretera.

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Dos jotas y una R

Bougouni 24/09/2010

Bougouni, una pequeña ciudad de mediano tamaño al sur de Bamako se ha convertido en nuestro centro principal de operaciones y descanso estos últimos días.
Aquí viven, trabajan y dan asilo temporalmente a las dos jotas que quedan en África Ana&Rubén, unos coleguitas/cooperantes que conocimos en el albergue de Teresa (el huerto del cura) en Bamako.

Una breve conversación con ellos durante nuestra estancia en Bamako sobre las bondades de Burkina Faso nos bastan para, por enésima vez, cambiar de planes.

Lo que sería nuestra planificada y sosegada ruta de vuelta a través de la costa senegalesa se ve modificada por unos días en el sur-oeste de Burkina.
Rubén decide aprovechar y venirse con nosotros de ruta, sus uno noventaymuchos de estatura nos obligan a decidir un cambio momentaneo de medio de transporte así que dejaremos a Kybuengo aparcado descansando en su casa y haremos el tramo burkinés en su camión, un espectacular Iveco 3500 cc 4×4 llamado Bucanero harto de rodar por Africa.

Hoy, 25 de septiembre ya tenemos el visado de Ruben para Burkina, los nuestros los sacamos hace unos días con el beneplácito del señor Gadhafi que vino a Mali para la celebración del 50 aniversario de la independencia y como la embajada de Libia está frente a la de Burkina nos vimos rodeados de un despliegue de soldados como jamas hemos visto. Pese a hablarnos con la mano en el gatillo nos dejaron cruzar el cerco para recoger los dichosos visados (carísimos por cierto, 47000 francos cefas, unos 70 euros, pero en la frontera cuesta el doble según nos informan en la embajada).

Intentaremos cruzar por la frontera de Sikasso – Koloko hacia Bobo-Dioulasso y de ahí a Banfora. Y después….. Togo, Benin, Ghana, Costa de Marfil, maybe Pais Dogon, volver o no a España….. es algo que está por decidir…

Así que ahora, mientras leeis ésto, dos jotas, Rubén y su prole (Olga, Nika y Zuperman) están subidos a Bucanero rumbo a otro país. Burkina Faso.

Endé-Logement

De nuevo Bamako, de nuevo atrapados en una gran ciudad. Parece que Bamako ha decidido que no ha terminado de enseñárnoslo todo y nos retiene para ofrecernos algo desconocido. Anoche tuvimos la fortuna de conocer a Teresa y Elena mientras nos tomábamos una cerveza. No daremos muchos detalles, pero básicamente son dos españolas que trabajan en Bamako, una regenta un albergue aquí y la otra trabaja como cooperante en Kayes. Una breve conversación y decidimos pasarnos por el albergue para conocerlo más en detalle. Es lunes y las prioridades son las siguientes: revisión de Kybuengo y una de las jotas debe iniciar los trámites para volverse a España. Jesule “abandona” la aventura pues sus días en África han terminado sin llegar a conocer sus sueños: Ouaga y el país Dogon. Tal vez sea el principio de una bella historia de amor que África quiere ofrecerle y que él está dispuesto a compartir, ya tiene abierta su mano y ya tiene la compañía con la que orientará su próxima aventura.

Es lunes, Kybuengo necesita una revisión, pues el esfuerzo y las exigencias de los días anteriores han pasado factura. Suspensiones y la altura del vehículo han sufrido bastante y necesita sustituir uno de los amortiguadores así como elevarlo gracias a las barras de torsión con las que cuenta. El oficio de mecánico en África se resume en disponer de un buen cincel y un buen martillo el resto forma parte de un arte que sólo aquí saben llevar a su máxima expresión. No sabemos cómo pero Kybuengo ha salido de la UVI y jesule tiene su billete de vuelta a España para la madrugada del jueves. Escala en Casablanca a las 5:00h y llegada a Madrid a las 14h del viernes.

Después de los trámites mecánico-aéreos nos pasamos la tarde en la visita al albergue, disfrutando de unas Mahous y unas tortillas que nos sientan de maravilla. La madrugada cae y nos vamos a descansar. Ha pasado un día tranquilo.

Ex Africa Semper Aliquid Novi (17-19)

Es viernes, dejamos atrás Bamako, su catedral que tanto nos sirvió de referencia, sus calles de tierra, su tráfico caótico y su gente amable a la par que interesada. Nos sabemos si todo es consecuencia de un modus vivendi cuasi único o como respuesta al ostracismo al que este continente ha sido condenado durante siglos y que le ha enseñado que éste es su único modo de supervivencia. El material escolar que tan solidariamente envían las caravanas de ayuda para alfabetizar a la población, los bolígrafos, los cuadernos, la ropa, la comida, todo, absolutamente todo está en venta aquí y no nos sorprende, la condición humana es así. Aquí el concepto de ayuda no es el mismo que el nuestro, que parece limitarse a desprenderse de aquello que nos sobra para dárselo a los más pobres, económicamente hablando, y así cubrirlo todo de una pátina de humanidad y fraternidad que nos permite dormir tranquilos con nuestra conciencia. Así también actúa la condición humana en el mundo civilizado.
Nuestro destino es ahora Senegal, pues decidimos cambiar la ruta y dedicar un par de días a recorrer la selva a través de pistas de tierra y arena con el objetivo de cruzar la frontera por algún lugar poco transitado (Kénieba) y aprovechar para entrar en Senegal por la zona sureste, donde se encuentra el parque Nacional de Niokolo-Koba. El resumen de esta primera jornada es sencillo: 10 horas de viaje por pistas horrorosas hasta llegar a Manantali (verdadero punto de partida de la ruta por pistas). Tras esta agotadora jornada y gracias a la colaboración del dueño de una farmacia, medio dormimos en un, como decían los antiguos, “tapaíllo” en el que fuimos devorados una vez más por los mosquitos más voraces que se pueda imaginar, que antes de picarnos ya brindaban con Relec Forte.

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Taxi-Bamako [15-16]

Te sabrá mejor esta entrada si acompañas su lectura con este tema.
Taxi Bamako- Amadou & Mariam feat Manu Chao

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Nuevo día y Bamako nos espera, desayuno sobrio y nos enfilamos en taxi hacia el centro de la ciudad. El centro de Bamako es simple y llanamente un mercado vivo, no importa desde dónde se acerque uno que siempre tendrá que atravesar un laberinto de calles y un río de personas que deambulan o circulan en motos, transporte comunitario, coches particulares o taxi. No es posible describirlo con exactitud pero es capaz de activar y de llevar nuestros sentidos hasta extremos nunca antes conocidos. Los ojos se pierden en cada movimiento, con cada persona que te cruzas. Las mujeres son de una belleza espectacular, lo que nos sorprende dada la vestimenta simple y pobre que llevan en su mayoría. La suciedad se esparce por todos los rincones y aprendes a convivir con ella en cada paso que das educando así tu mirada y esa parte del cerebro que comienza a controlar tus pasos y te permite poco a poco alzar más y más la mirada hacia la mezcla de belleza y basura que todo lo llena. Todo está lleno de cosas todo es “Horror Vacui”. Los olores que predominan no son para nada agradables, pasamos por puestos de especias que suceden a los textiles, las carnes, los pescados, etc. Todo tiene un orden que se nos antoja caótico. Continue Reading »

El Burrito Sabanero

Despertamos en Nioro, un breve desayuno, un pequeño paseo por los puestos y nos ponemos en marcha. Primer contratiempo, la burocracia, más burocracia, más papeles, más dinero. según salíamos del pueblo un oficial no pide el “laisser passer”. El “laisser passer” es el documento que todo visitante tiene que tener para poder circular con su vehículo en Mali. Le decimos que no lo tenemos y que íbamos a sacarlo en ese preciso momento. Dice que ok, pero que nos pone una multa por no llevar el cinturón puesto. Curiosamente cuando nos paramos el policía tardó más de un minuto en salir de su garita, que estaba a unos 20 metros y nosotros estábamos ya con el motor parado. Es Mali, es la corrupcíón de parte de la policía. Nos quitan la documentación del coche y nosotros nos negamos a pagar, plantamos nuestras sillas en la carretera y al poco vienen para decirnos que vayamos a sacar el documento. El precio del “laisser passer” varía en fución de la cara que tengas, si ayer nos pidieron 10000CFA hoy finalmente lo conseguimos por 5000CFA, después del sello de la aduana llega el sello de la policía. Nos dicen en la aduana que no nos pedirán más de 1000CFA, nos piden 2000CFA nos negamos, vamos al pueblo, volvemos y finalmente conseguimos el sello gratis. Otro ejemplo más de todo lo hablado. Finalmente volvemos al puesto por el que pasamos en un primer lugar y, no sin antes ponernos bordes, nos devuelven toda la documentación. Es curioso cómo en un país como éste funciona bien eso de responder con la misma moneda, si ellos se ponen gallitos tú más, pero contemporizando y así consigues amedrentarles, es una cuestión psicológica. Eso sí, los 500CFA de peaje no nos lo quita nadie. De todas formas la carretera es perfecta para la conducción, así nos lo han dicho y así lo comprobamos, al menos hasta Didiéni. Continue Reading »

La Ruta de la Esperanza (12-13)

África por fin nos espera. Son las 7 de la mañana y Kybuengo ya está preparado para otra de las etapas especiales de este viaje. Los días anteriores en Nouakchott nos sirvieron para relajarnos bastante y para cambiar de opinión una y mil veces sobre la orientación de este viaje: Senegal,Guinea, Mali, todo se nos pasaba por la cabeza con tal de seguir aportándole a esta aventura uno de sus ingredientes funtamentales: la improvisación.

Desde Nouakchott hasta Ayoun se extiende una carretera que une Mauritania con Mali. Creada en los años 60 se llama ruta de la esperanza y había sido para nosotros también una decisión difícil desde el primer momento, pues las informaciones que nos llegaban tanto del estado de esta carretera como de su seguridad la convertían en una opción poco recomendables. No hemos encontrado hasta el momento ningún elemento que nos haga sospechar, sino más bien todo lo contrario, la gente es amable y hospitalaria en todo momento, nos saludan, se acercan, los niños nos piden regalos, cosa que nos entristece y nos hace pensar en la multitud de caravanas “turístico-solidarias” que han tenido que pasar por aquí cambiando la mentalidad de estas gentes.

El paisaje sigue siendo desértico pero poco a poco la sabana le va comiento terreno haciendo que África nos muestre nuevos colores nunca vistos. La sabana se compone de un manto de un verde intenso salpicado de frondosas acacias y donde el burrito sabanero pasta a sus anchas. Alguno aprovecha para acordarse de Berry y Moly. Aquí también se hacen notar la cabra, vacas y los camellos. Es curioso seguir encontrando en estas latitudes camellos, sin embargo los rebaños son de los más numerosos de todos los vistos. Seguimos por la ruta de la esperanza pasando por el Palmeral de Djouk donde nos recibe un impresionante macizo vertical, finalmente llegamos a Kiffa donde pasamos la noche en el Albergue “Le Phare du Désert” Ha sido un día muy duro para una de las jotas, la que quedaba, que ha quedado inconsciente a las 3 de la tarde y no ha despertado hasta las 8 de la mañana. Se ha estado arrastrando desde el coche hasta la cama, durmiendo durante 16 horas. Continue Reading »

Nouakchott, el día de la marmota: (9-11)

El día se presenta tranquilo, los estómagos y el agotamiento de dos de las jotas nos invitan a descansar y a reponernos de todas las energías gastadas. Nos corre un poco de prisa sacar el visado para Mali porque además el viernes se celebra la festividad del fin del Ramadán, con lo que nadie trabaja. Nos despertamos tranquilamente con la idea de convertir esta jornada en una jornada de transición. Después de una visita al cajero y alguna revisita a la embajada, donde nos atienden estupendamente, conseguimos nuestos visados por unas 22000 ouguiyas. Volvemos al hotel a comer, donde Carmelo nos prepara una estupenda crema de verduras y un solomillo de segundo, con una guarnición de arroz. Lástima que dos de las jotas sólo comieran arroz, el solomillo estaba riquísimo, según cuenta la tercera jota. La tarde la dedicamos a ir a la playa Les Sultanes, un lugar casi reservado a los miembros de las distintas colonias de occidentales que viven en Nouakchott. Una playa paradisíaca, tropical, unas olas increíbles y una temperatura del agua que a más de uno le recordaría a La Manga del Mar Menor. Un auténtico placer que ya veníamos necesitando desde hace tiempo. La noche se sucede tranquila, casi como todo el día, no tenemos ganas de hacer nada y eso sólo responde al cansancio acumulado en el transcurso de los días anteriores. Una de las jotas sale esa misma noche a hacer un reconocimiento nocturno a la ciudad, ver qué se mueve en las noches de Nouakchott para presenciar que en uno de los países donde el alcohol es algo prohibido, éste corre sin problemas en las noches de Nouakchott.

El viernes otro tanto de lo mismo. Es fiesta, no hay nada que hacer y las ganas de movernos son exactamente las mismas: ninguna. Nos despertamos tranquilamente y descubrimos que en nuestro albergue están también celebrando la fiesta a la que amablemente nos invitan a participar. La tradición en este caso es sencilla: té y cordero asado que gustosamente aceptamos. La verdad es que en el albergue hemos pasado unos buenos días. El ambiente familiar y agradable nos ayudó mucho y, a pesar de algún problemilla el primer día con algunos insectos (dos jotas masacradas por las pulgas), lo recomendamos encarecidamente. La pomada de cortisona se convierte para ellos en un nuevo compañero de viaje. De todas formas, en el albergue Awkar tienen una terraza en la que puedes pasar largas y largas horas sin hacer nada, eso sí, tened cuidado con los dos últimos escalones, son desiguales y a más de uno le dio algún susto. Por cierto, hay wifi gratis lo que sirvió para estar en contacto con las familias y amigos. Más de un albergue y bar debería aprender a entender que es un valor añadido y un atractivo para ellos mismos, más que un servicio propio. Continue Reading »

La jornada temida

Hoy es un día complicado, después de las noticias del secuestro de los cooperantes españoles por AQMI esta jornada la veníamos temiendo desde hace meses. El trayecto desde Nouadhibou a Nouakchott es obligatorio a la vez que único, la carretera que atraviesa Mauritania nos obliga a pasar un control tras otro. La mañana comienza de todas formas con una breve visita a Cap Blanc, donde se encuentra encallado el carguero “United Malika”, una inmensa mole de hierro de más de 50 metros de eslora dentro de parte del Parque Natural de Banc d’Arguin. Comienza el duro trayecto… De entrada cometimos el error de iniciar esta jornada a media tarde, si nos hubieran dicho lo largo y duro que iba a ser seguro que nos lo habríamos pensado mejor. Ya no había vuelta atrás, habíamos tomado la decisión de hacer el trayecto y concentramos todos nuestros esfuerzos en ello.
El primer paisaje con el que nos encontramos es una llanura infernal con fuertes vientos y ambiente muy seco y tormentas de arena, hasta el punto de pararnos en algunos charcos de agua de lluvia para remojarnos y mojar nuestas camisetas y gorras. Plano y seco a la par que muy bello, esa es la definición. Los kilómetros no pasan, siempre nos parece estar en el mismo sitio y se suceden sin cruzarnos apenas con ningún coche, las lluvias de los días pasados estaban haciendo efecto en la carretera y en más de un tramo nos encontramos con parte de la calzada comido, con el peligro que eso suponía y obligándonos a circular a menos de 80. De hecho un par de coches quedaron atrapados en uno de los socavones que se habían formado. Todo el mundo habla de las lluvias de estos últimos días, todo el mundo dice que las carreteras están mal y que la ruta de la esperanza es una mala decisión. Esperaremos más acontecimientos antes de tomar la decisión definitiva. El calor es Continue Reading »

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