La dura ruta a Senegal
Amaneciendo llenamos el depósito de gasolina y cruzamos por enésima vez Bamako y su infernal marché rumbo a Kayes.
Los 650km que separan estas dos ciudades hacen de esta jornada un maratoniano y por qué no decirlo aburrido viaje. Hay tramos de mal asfalto, pueblos de carretera sin ningún interés, solo nos detenemos a echar gasolina y de nuevo practicamos nuestro particular ramadán, es decir, nuestro menú se compone de una tortilla con cebolla y riesgo de salmonelosis como desayuno, una pastilla de Malarone para almorzar y litros de agua hasta la hora de cenar.
Como nota negativa el abuso en los precios que practican los alojamientos precarios de Kayes al ser conscientes de que es una de las ultimas opciones para pernoctar antes de llegar a la frontera con Senegal.
Nos ocurrió algo gracioso al parar en un descampado a hacer unas fotos, a nosotros que llevamos un mes bregando por aquí con todo tipo de personajillos nos llegó un supuesto guía turístico con su correspondiente carnet plastificado y que no daría el pego ni a un crío de seis años a informarnos que en África si haces una foto desde el coche no tienes que pagar pero si te paras y te bajas hay que pagar 1000 francos por las fotos. El estruendo de nuestras carcajadas fue tal que el individuo desistió con cara de sorpresa percatándose del poco negocio que iba a hacer con estos dos tubabus viajando en un 4L. Continue Reading »



