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Eyes of Elvira – Alex Fox

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Serán lamentablemente las palabras mas oídas por nosotros durante nuestra estancia en las zonas limítrofes del Sahel. Blanco, blanco, un regalo (en idioma Bambara).
El hombre siempre analiza la vida y sus problemas desde su dicotomía innata; blanco/negro, hombre/mujer, ying/yang, oscuridad/luz, verdad/mentira y en este caso no iba a ser menos pues también es aplicable entre los que son partidarios de llevar regalos a África y los que no. Como siempre África es capaz de lo mejor y lo peor, de lo caliente y lo frio, de lo alto y lo bajo, recurriendo a la manida expresión “es un continente de contrastes”.

Os pongo un ejemplo clarificador:
…… Me sorprendía gratamente darle un caramelo o un dulce a un niño y ver como lo hacía trocitos y repartía entre sus hermanos, de hecho el propietario del cacho más grande solía ser el benjamín de la familia… Igualito que en nuestro país verdad? yo al menos comparto mucho más con mis hermanos ahora de adulto que cuando era un enfant…

La primera vez que fui a Tanzania, mis amigos me dieron lo típico, bolígrafos, algun cuaderno, camisetas, gomitas del pelo para las niñas, etc… Cometí el grandísimo error de aceptar ir cargado como una mula con todos esos “inocentes presentes”… ¡¡error, craaaaaso error!!

Una noche en un pueblito jugando con dos pequeños recordé que tenía cosas que seguro les harían reir, fui a mi habitación y les bajé un par de cuadernos y un par de bolis, efectivamente les dio muchísima alegría y se deshicieron en “Asante Sana´s” -gracias en swahili-, mi ego personal se infló claro está, me sentí muy bien, joder soy diferente a los blancos que se olvidan de los negros, yo estoy ayudando a estos chavales, en definitiva… ¡Cómo soy de cojonudo!

Los niños se fueron corriendo, como a 50 metros apareció otro chico un poco mayor que ellos e inmediatamente le dio un bofetón a uno de los pequeños y le quitó el cuaderno y el boli mientras lloraba en el suelo; El otro pequeño corrió cual gacela entre las callejuelas y el mayor contento con el botín recién adquirido se largó en otra dirección..

Me sentí fatal, pasé de quererme a detestarme, yo había hecho lo que nunca hay que hacer, había modificado el entorno. Es una ley básica, principal y que nunca debemos olvidar en los viajes, déjalo todo como estaba cuando llegaste al irte…

Por gente con actitudes como esta se consigue provocar mendicidad y estamos creando un continente de mendigos, en los que ir a la escuela tiene mucho menos interés que esperar en la carretera a que pase el próximo 4×4 de turistas blancos a pedirles chuches y bolis bic.

A todos nos sorprende arribar a un lugar aparentemente no pisoteado de turistas y que un niño te pida un boli o un caramelo o algo que ni más ni menos alguien antes le dio enseñandoles lo que “engancha” pedir cuando es fácil que te den…

Al día siguiente en el mercadillo reconocí los cuadernos y los bolis (tenían publicidad de una compañía de telefonía móvil azul española)

Otro ejemplo por si no os ha quedado claro;

Compras una caja de bolis en cualquier hipermercado Español, te los llevas a ……. ¿Mali? ¿Burkina Faso? ¿Senegal? ¿Niger? y los regalas. ¿Como pensáis que le sienta a un supuesto propietario de una tienda que venda, entre otras cosas bolis allí? No vende uno en años. Cada producto que se regale en África, es un producto que no venderán los modestos comerciantes locales.

Mas.  Me llevo varias cajas de medicinas para entregarlas en hospitales locales. Sin caducar eso sí, que hay quien no le daría ni a su mascota unas pastillas caducadas y se las lleva porque como los negros no son personas ….. Se las entrego a alguna enfermera o doctor que no tiene ni para comer, le acabamos de entregar su negocio del mes. Venderá estas medicinas al mejor postor, pero claro nosotros nos iremos con nuestro ego por las nubes…

Nunca he vuelto a llevar nada a ningun país, y he oído otra vez las egoístamente queridas gracias y he hecho reir a pequeños y mayores pero no he necesitado comprar de una forma tan evidente esos “piropos”…

Es un buen tema para discutir… ¿Debemos o no debemos llevar regalos? Por mi parte tengo clara la respuesta, pero ¿qué opinais vosotros…?